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Cuando haya terminado
de admirar la vecina Torre Eiffel, vuelva al hotel para
aprovechar los últimos rayos de Sol desde la hermosa terraza
de la 7a planta, a menos que prefiera quedarse en el salón
Art Deco para escuchar al pianista interpretar melodías
de su país...
Ese es el ambiente
que usted encontrará en nuestro hotel: refinamiento y placer
de vivir. El desayuno se sirve fuera, cuando el tiempo lo
permite, y el resto del ano en el jardín de invierno.
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